20080404

Inglés Contraproducente

Durante el último año de bachillerato del verde colegio que me soportó, recibí las clases de inglés por parte de una anciana, muy "elegante", de unos 123 lustros a cuestas, ortodoxa, con un casco en lugar de cabellera, pequeña, y de voz chamuscada, que me odiaba con todas las fuerzas de su decrépito corazón.

No tenía problemas en recibir las clases, de hecho me resultaba divertido observar, con paciencia y jovialidad, la magnitud que lograba alcanzar el caos en esa clases: parejas besándose, papeles surcando el espacio aéreo del salón, encendedores besándo los carteles de las paredes, anotaciones-insultos en los pupitres a personas desconocidas, risas magnanimas, gritos de sorpresa por ardillas que se acercaban a las ventanas, etc. Yo, por supuesto, no era la excepción al comportamiento dentro del pequeño carnaval que se celebraba: iniciar una "guerra" de borradores (de pizarra), gritar exaltado por encontrar la respuesta de la vida (42 patos teniendo un sueño compartido), amarrar el cabello de Gutierrez al respaldo de su asiento... Pero por sobre todo, seguir los pasos de J.R.R Tolkien e inventar un nuevo idioma:





2 Kwetta:

Alejandro Terego dijo...

Asombrasa y extremadamente bueno. ¿Te molestaria si pusiera un link a tu blog en mi blog?

diego boquin dijo...